martes, enero 22, 2008

Reciclaje


Me acabo de dar cuenta de que últimamente sólo pongo fotos que incluyen símbolos o dibujos redondos... mi vida está en un círculo antivicioso: no bebo, no fumo, no... demasiado, claro.
VERDE FLEXO
Ese es el moreno aproximado que se nos pone a todos en época de exámenes o de autoclaustro estudiantil. Incluso con el sol de Almería (que uno que yo me sé odia a muerte), no es posible que yo tome algo de color, los genes es lo que tienen. El caso es que siempre me dicen que coma más y que me dé el sol pero claro, es que según qué personas no consideran la mera posibilidad de equivocarse... y ya no hablemos de no tener ni puta idea, claro. Con la razón que tenía Lennon en su "vive y deja vivir" (en paz)...
Alguien me dijo una vez (joer, con las divagaciones hoy) que los hombres no distiguen entre tonos del mismo color o que, simplemente, no se esfuerzan en distinguirlos (es que hoy estoy de citas chorras e irrelevantes, sí)... Pues que se lo digan a Dior, Vitorio y Luccino, Llongueras y Klein. ¿Alguien ha pensado alguna vez que Ruíz de la Prada puede ser daltónica? Cómo se huye de las verdades incómodas, jo. Además, ¿de quién fue la idea de vestir a todo el mundo de rosa? Catorce ataques me dan cuando veo a una pareja vestidos así... eeegh (escalofrío).
Bueno, ayer vi ya la repanocha en cuestión de ropa... eh... curiosa de ver, por decirlo de alguna manera: ¡un chaleco amarillo fluorescente! El que esté a punto de decirme que era un guardia de tráfico que se contenga, porque lo llevaba una señora, muy digna ella, que venía de hacer la compra (confirmado por la bolsa que llevaba). Además, era tan cuco, con sus bordados en lana 100% auténticamente falsa y sus ribetes floreados... Había que fijarse, la verdad, creo que gané un par de dioptrías por mirarla mucho rato, pero mereció la pena.

2 comentarios:

GRANDOTE dijo...

A mi me gusta mucho la gente que va por el mundo como tu señora del chaleco relumbrante. SIN COMPLEJOS... Bueno y también sin estilo, y sin gusto ni decoro. Pero sobre todo sin complejos. Quizás la buena mujer había adquirido la prenda en rebajas, que por si no te habías dado cuenta estamos "en esos días". Las rebajas son muy malas porque acabas llevándote a casa cosas que no solo no necesitas, sino que además no te pondrías ni muerto. La pobre señora apechugó, y se lo puso... estoy seguro. Yo, en cambio, soy de los que me llevo 200€ en ropa de la tienda y 14 días después devolverles prendas por un valor de 180€ algunas de las cuales han perdido la etiqueta... para facilitar el trabajo. Los calcetines no suelo devolverlos... un abrazo

Cid Lavigne dijo...

Bueno, yo no digo que no fuera valiente al ponérselo ni que fuera hortera, digo que era llamativo cuando menos.
Las rebajas siempre pasan para mí como la lluvia en Almería: cuando te quieres dar cuenta ya ha terminado.

Un besico