miércoles, mayo 07, 2008

Sorpresa

...Y además con la música del Zelda de cuando descubres algo oculto. Es que con lo del Phoenix Wright me estoy volviendo superescrutinador con lo que me cuentan, parece que la verdad siempre está oculta a los ojos de los mirones casuales.

VUELTAS Y MÁS VUELTAS

No sé qué tienen los viajes que acabas siempre muerto de cansancio al llegar a casa (y cuando arrive a casa, un capuccino), sobre todo si tienes que trabajar esa misma tarde. En fin, nervios, atascos, vuelos perdidos, amores, odios, rivalidades, juergas, sonrisas y lágrimas (The Sound of Music) en breves momentos tras la publicidad: "Jabón Pinocho, para lavarse[PIII]" ...¡Bueno, ya estamos de vuelta! (y media) Tengo que decir que este viaje ha sido corto pero intenso y menos mal que lo importante no es cómo empieza uno sino cómo acaba (como en el Mario Kart). Comienza mi odisea:

· Día 1: Salí de casa con la sonrisa puesta, hoy me he levantado contento de verdad... Un momento, ¿me he levantado? No pasa nada, me arreglo en un plis, cojo la bolsa de viaje y echo un ojo al billete electrónico. A ver, aquí dice que el avión sale a las 9. Ah, bueno, como son las 9:15 me da tiempo de sobra... ¿¿¿¡¡¡PERO QUÉ!!!??? ¡¡¡Pero si ayer lo comprobé y ponía que salía a las 10!!! (De repente oí una voz en mi cabeza) Seeebiii... Estáaas amelonaooo... Lo que miraste ayer fueron los vuelos, sí, ¡pero la hoja que miraste justo antes de irte a dormir era la del vuelo de vuelta! ¡¡¡CHAN CHAN!!! ...Pa mear y no echar gota, ¿eh? Lo peor fue que como estaba decidido a irme tuve que coger otro vuelo, pero de 360€ (más me valía no perderlo). El resto del día lo pasé jugando al ordeñador (nada de Harvest Moon, el WoW) para que pasase pronto, al menos era un día libre, pero no descansé nada. Los nervios son mu malos.

· Día 2: Tenía tantos nervios encima que los nervios me tenían a mí debajo, mejor dicho. Llegué con tiempo de sobra al vuelo pero cual fue mi sorpresa cuando descubrí que había overbooking y faltaban asientos... OOOH MAIII GOOOD... Tuve que discutir con un turista porque decía que mi asiento era el suyo porque en su billete lo ponía, ¿no te joe? ¡Y en el mío también lo pone! Vaya tela... Por suerte parecía que el karma iba a dejar de cebarse conmigo un poco y me pasaron a primera clase y fui más a gusto que ná (en realidad es exactamente lo mismo que en turista pero no tienes que pagar por nada si quieres tomar algo). Al otro (y su pareja) los pasaron a las filas de atrás y EN MI ASIENTO ANTERIOR pusieron a la hija de la azafata, que soltó una perla de inocencia tal que así: "Yo creo que aquí no voy a vomitar pero en el coche de Fer sí he vomitado" ...Y después cantó el "Asturias, patria querida" ENTERITO y seguido, para que luego digan que los niños de hoy en día no saben nada.

Eso es todo respecto a la ida, sí, sólo la ida. Lo voy a tener que decir una vez más pero es que tengo más razón que un santo: ¡La estadística se ceba conmigo! (para bien y para mal).

2 comentarios:

Asato Tsuzuki dijo...

Dios... 360 € más por no poner el despertador y mirar la hora de salida... ya te vale :P luego dices que es la estadística la que se ceba contigo... yo creo que a la estadística tu le das de comer o algo, eh? xDDD

Otra opción es matar a la estadística, aunque no se yo qué diría su familia si haces eso.

Cid Lavigne dijo...

No fue que se me olvidara el despertador, es que pensé que era una hora más tarde... T_T
Qué le hago, no doy pa más.