miércoles, mayo 07, 2008

¡Toma huevo!

¡Qué ganas de que salga ya este juego! La pena es que hasta junio dos piedras... ¿se puede jugar a la Wii con dos piedras? Cómo avanza la ciencia, joer.
SEGUNDAS PARTES NUNCA FUERON BUENAS
La vuelta no creáis que fue más placentera, con los nervios acumulados de la anterior experiencia, el sueño atrasado del puente sin descansar bien y mis idas de olla aleatorias se pueden imaginar cosas verdaderamente increíbles... al menos para los demás.

· La vuelta: Salgo a las 8:30 a una velocidad de 15m/s y aceleración creciente e inversamente proporcional a mi tranquilidad con intención de coger el metro de Madrid en dirección a la T4. Si tenemos en cuenta que el viaje tiene una duración de 20 minutos a velocidad constantemente aleatoria y Madrid por la mañana se pone imposible por el tráfico, calcular: a) En una escala del 1 al 10 los nervios que tenía yo esa mañana. b) El infinito número de paradas que tuvo que hacer el bus por culpa de la hora punta. c) La altura de las llamas que dejaba a mi paso cuando empecé a correr por la T4 para llegar a tiempo. d) El infarto absoluto que me dio cuando la máquina de sacar los billetes online me dijo que no encuentra mi nombre ni mi DNI. e) La rabia extrema que sentí cuando, tras llegar yo a tiempo, retrasaron el vuelo media hora.

Bueno, la respuesta a la primera es 526 y la segunda creo que por ahí andará también (creí que me daba un infarto cuando vi el tráfico esa mañana, en serio). Sin embargo, el bus llegó a tiempo... para que yo me diera una carrera digna del Track & Field por toda la T4. Cuando comprobé mi vuelo resultó que sólo tenía 15 minutos antes del embarque y aún tenía que pasar por todos los controles, ojalá lo hubieran retrasado antes de correr tanto. Lo importante es que llegué a casa a tiempo, además, cuando llegué recogí el certificado que confirmaba que el incidente de la beca estaba legalmente superado y eso siempre es un alivio... pero los 150kgs que perdí por la tensión de ese día no me los recupera nadie, luego querré engordar y tal.
Dato curioso: ¿Por qué lo llaman equipaje de mano si luego no te dejan subirlo a la cabina del avión? ¡Tuve que dejar mi bolsa de viaje para que la pusieran en el maletero! Pobres chocolatinas y gominolas, qué solas se habrán sentido ahí sin mí... y qué hambre sentí yo, joer.

2 comentarios:

Asato Tsuzuki dijo...

Míralo por el lado positivo... esta vez no tuviste que pagar 400 euros más para volver a casa xDDD

De todas formas, hablando de gominolas... hoy hemos estado viendo como se hacen (ya sabes, las cosas que ponen en el discovery channel cuando uno está bebiendo alcohol en La Parada) y bueno... es increible ver como de una macrogominola (pero gorda gorda, eh?) van sacando los rollitos esos que son rojos por fuera y blancos por dentro. Tengo que buscar ese documental en algún sitio :P

Cid Lavigne dijo...

Hasta ahora siempre he evitado ver cómo se preparan alimentos en las fábricas por si descubro que las cosas que me gustan son malas o se hacen de restos de algo (como en el capítulo de Futurama del Slurm).
...De todas formas no sé para qué digo nada, si luego me lo voy a comer igual.