martes, octubre 14, 2008

Guadalkibear 2008


De los mejores findes que he pasado en mucho tiempo, incluso teniendo en cuenta que estaba lloviendo más que nunca pero al final no nos mojamos porque Rafi nos dejó quedarnos bajo su paraguas aguas aguas eh eh eh... ¡Llueve Joder!

SEVILLA, WORK IT OUT

Mi viaje comenzó en un día con flores de viento girando en un día sin sol, un día en el cielo lloraba para dar vida a la tierra. Así que eso, que si llueve tráete tu paraguas ya que siempre te llevaste el gato al agua, y si bailas bajo un sol ardiente ten cuidado pues con la luna las quemaduras más se sienten. Bueno, ya he superado el arranque de inspiración poética que me da cada vez que no me tomo la medicación o simplemente porque sí, la ciencia aún no ha encontrado la respuesta a estos ataques (es que es pacifista).

No sé cómo me las ingenio que siempre que intento dormir en un transporte público me toca alguien que emite ruídos molestos en un radio de tres metros. En este caso en concreto vamos a centrar nuestro documental en el Viagris, Viajerus Gritonis de los Webs, muy conocido sobre todo en la parte de la estación de autobuses que hacen escala en pueblos y extrarradios. Para atraer al Viagris es necesario haber pasado la noche anterior sin dormir apenas, de esta manera se sentirá atraído por nuestras ojeras del tamaño de bolsas del Carrefour y se sentará a nuestro lado a darnos conversación. Cuando haya comprobado que tenemos tanto interés en los motivos de su viaje como en que nos claven un pincho de chumbo en el ojo, se sentirá en posición de terminar la conversación cuando cualquier circunstancia interrumpa su monólogo durante más de, digamos, dos segundos, como por ejemplo preguntarle al conductor que si falta mucho para llegar. El final de nuestra interacción llegará cuando hayamos caído presas del sueño acumulado y nuestro objeto de estudio (y posteriormente de ira y exterminación, en ese orden) decida que para hablar bien por el móvil con alguien que no te entiende bien lo mejor es gritar mucho. Esta técnica es fielmente utilizada por nuestros antepasados vivos, que piensan que para hacerse entender con alguien extranjero lo mejor es hablar lento y gritar mucho. La gente de pueblo vive feliz, es un hecho.

En otro orden de cosas, este año he vuelto a repetir mi barrunto de subirme a la tarima a bailar, que siempre sienta bien para sudar como un pollo con los focos y luego sales en las fotos brillando más que un Gusiluz. La falta de sueño sólo importó cuando le prestamos atención, lo cual confirma mi teoría de que cuanto más se tiene más se quiere, y la verdad es que la risa es la mejor terapia que se puede tener para un caso de estrés galopante... bueno, eso y estar de cervezas todo el día, que también tiene su gracia. Dejando de un lado el hecho de que casi me arrancan el cuello, tengo claro que no me dejé nada de lo que me llevé a Sevilla ya que me he traído hasta las ojeras, que deben ser ya cosecha Gran Reserva porque no me han desaparecido en cuatro días. En mi caso, en vez de al tercer día resucitó, sería al cuarto día tenía ojos.

2 comentarios:

npgmclub dijo...

lo siento neno por lo del cuello :_(

Cid Lavigne dijo...

Bueno, no pasa nada en realidad, era por exgerarlo un poco (aunque todo lo que he escrito es verdad, eso sí).
Para la próxima un bozal y yastá XD