martes, marzo 13, 2012

M-13


De aquí a nada tendré mi independencia, otra vez, y volveré a tener mi vida, otra vez, y podré disponer de mis cosas, otra vez, y ordenaré mi cada como me apetezca, otra vez; lo único malo es que para conseguir todo eso tendré que volver a pasar por el mal trago de llevar todos mis muebles de un sitio a otro, otra vez.

El dicho dice que, en 13 y martes, ni te cases ni te embarques, pero no dice nada acerca de hacer mudanzas.

MOVING (ON)

A falta de una semana para empezar mi segunda mudanza en menos de tres meses, lo único que se me ocurre es cantar "Sweet Dreams" de Eurythmics. Tengo la voz de Annie Lennox diciendo el título de este post en la cabeza constantemente, pero supongo que mejor eso que la del petardo de Macaco con su repelente voz de pito y su inglés prestado*.

Otra que canto siempre cuando la cabeza no tiene nada mejor que hacer es la de "American Pie", no la de las películas, por supuesto, sino la de Don McLean, aunque Madonna también hizo una versión para una de sus películas**. Supongo que por la parte de "bad news on the doorstep, I couldn't take one more step", aunque tengo que decir que cuando llego reventado del día a casa y me acuerdo de que tengo todavía que fregar los platos del almuerzo puede que tenga algo que ver.

Y ya la que suelo cantar en casa cuando no hay nadie, cosa normal porque vivo solo, y tengo que hacer alguna faena del hogar es "Heartbreak (make me a dancer)" de Sophie-Ellis Bextor, no sólo por el genial ritmo de la canción, sino por el mensaje que transmite la letra. Puede ser que porque como estoy frito de estar solo me siento muy identificado con lo que dice, aunque también me lo recuerda siempre el antiguo proverbio: "cuando el andaluz canta, o está jodido o poco le falta", así que avisado estoy.

*Es que a mí el concepto de cantar en inglés con una flamenca de fondo me parece un sacrilegio... para ambas partes.
**Y luego le pidieron que no hiciera más. Películas digo.

domingo, marzo 11, 2012

Indicios


He aquí la primera adelantada de la primavera que se ha atrevido a asomar la cabeza (o corola) antes que ninguna. Más vale pronto que tarde, ¿no? Y ya que el post que voy a poner hoy tendría que haber ido antes que el anterior, más vale tarde que nunca.

UN MAL DÍA

Siempre hay días malos y semanas menos buenas que otras, eso es ley de vida, pero desde que empecé a trabajar el septiembre pasado les temo a los martes y jueves. El grupo que tengo a mitad de la tarde me crispa los nervios constantemente con sus tonterías. Os cuento un ejemplo que me suele ocurrir cada vez que tengo clase con ellos:

"Bueno, vamos a corregir la tarea que mandé (Alumno 1, cállate). ¿Habéis hecho la tarea? (Alumno 2, atiende y no moletes a Alumno 3) ¿No? ¿NADIE ha hecho los ejercicios que mandé? (Alumno 3 dice que no han tenido tiempo) (Alumno 4 me pregunta que qué ejercicios había que hacer) Pues vamos a ver, lo dije como tres o cuatro veces en clase y nadie lo apuntó. Aparte, no era mucho, sólo eran unas frases para traducir y una lectura de un párrafo. (Alumno 5 me dice, lleno de orgullo y con aires de ofendido, que sí ha hecho la tarea) (Alumno 6 casi me grita que no, que la ha hecho en la recepción mientras esperaban a que fuera la hora de la clase) Bueno, no pasa nada, por lo menos la ha hecho. (Alumno 5 me dice que no la tiene entera hecha porque no le ha dado tiempo) (Yo me echo las manos a la cara) Entonces, como había dicho antes, ¿NADIE ha hecho lo que teníais que hacer para hoy, ¿no? (Alumno 7 me EXIGE que es que hoy les tocaba ver película) ¿Película? ¿ME estáis pidiendo... no, exigiendo que os dé un premio por un deber que no habéis cumplido? (La clase entera grita al unísono que sí). Pues me que creo que va a ser que hoy no, mañana."

Y así dos veces en semana, no obstante, yo me planté en mis trece de que SÓLO les pondría película cuando TODOS hicieran la tarea... y de eso hace ya más de un mes. Lo curioso de esta estrategia es que el malo he dejado de ser yo, ahora se echan la culpa entre sí, pero por mí perfecto porque no les voy a poner la película igualmente.

miércoles, marzo 07, 2012

Parte meteoroilógico


Ahora que está cambiando el tiempo es cuando empezamos a hacer tiradas de Fortaleza para resistir el daño temporal a las características por resfriado. En esta época del año siempre acabo con la destreza de una ameba, la fuerza de un gorrión y la constitución de una hoja de papel.

SPRING

Comienza (casi) la primavera otra vez y vuelven los calores, los fríos, los calores otra vez, los fríos por enésima vez, las gripes y los días de tener que ir a trabajar hecho polvo. Sí, porque, por si la época de poda no había alterado ya lo suficiente mi descanso*, ahora además tengo que lidiar con el ruido de una sierra de disco a las siete de la mañana, cosa que es maravillosa para sustituir al despertador pero se crispan los nervios en el proceso. Toda una delicia de vecinos tengo, se ve.

Si a esto le añadimos que los cambios de estación alteran las hormonas de esos individuos bajitos** a los que enseño cómo funciona la vida, tenemos que lo próximo que voy a contar de la clase de ni-nis que tengo*** se está extendiendo peligrosamente al resto de mi grupos. ¡Hasta los adultos están actuando de manera inusual![4] Ayer mismo arreglaron el país en quince minutos de conversación... y yo esperando para poder explicar el ejercicio que teníamos pendiente, pero no era tan importante, claro. Lo bueno es que pude merendar mientras debatían.

El caso es que yo también me siento afectado por la primavera estos días, no directamente, claro, pero si no puedo descansar por el ruido y no puedo trabajar por cómo están las cabezas a mí se me empieza a ir la mía. Por eso escribo, porque parece que en el estado de somnolencia se me activan las neuronas que sólo funcionan cuando estamos a punto de dormir y me salen los textos y comentarios como churros[5]. También es cierto que no doy pie con bola la mitad de las veces debido a las ojeras pero lo comprendo todo perfectamente.

¿Estoy condenado a no dormir para sentirme listo? Vaya leche de funciones biológicas...

*O intento de ello.
**Aunque algunos no tanto.
***Leed el siguiente para enteraros. Es lo malo de escribir varios posts a la vez y equivocarme al subirlos.
[4] No es que eso sea raro, es que no estoy acostumbrado.
[5] Por su productividad, no por su calidad.

sábado, marzo 03, 2012

Equipo mágico


"Funda para móvil de mitrilo Nivel 5.
Otorga:
·Cobertura +10
·Memoria de tarjeta +15
·Defensa Vs. Arañazos +30
·Descuento SMS -10%
·Carga batería +40%
Habilidades y hechizos:
-Fotografía++.
-Llamar a Cthulhu.
-Protección Vs. Servicio Técnico.
-Conjuro: Pedir Nº de Móvil."

¡Imprescindible en estos mundos que corren hoy en día!

AÑO BISIESTO

Según una compañera del trabajo, dícese del año en el que las siestas deben ser dobles. Lo más sorprendente es que ese tipo de chistes pensaba que sólo los hacía yo*, pero parece que todo lo bueno abunda… y lo malo también, claro, por lo que tenemos que todo lo bueno y todo lo malo abundan por igual, lo que nos lleva a que lo menos común del mundo son las cosas intermedias. Debe de ser por eso que la virtud está en el término medio, por lo poco frecuente que es y lo poco que se moja en las opiniones**.

El caso es que este año completamos el proceso de las seis horas y pico que se han ido acumulando durante los tres años anteriores para completar el ciclo elíptico solar que nuestro pedrusco estelar describe en su órbita y así hacemos el ajuste añadiendo un día más al calendario. Pues con eso pretendemos quedarnos más anchos que altos como si el hecho de equivocarnos tres veces se compensase con el intento de acertar a la cuarta, aunque todos sabemos que llevamos tres años comiéndonos las uvas de Nochevieja con horas de retraso o adelanto, dependiendo de como se mire. Por eso me hace gracia cuando nos meten prisa para que no se nos pasen los cuartos, más que nada porque los cuartos de verdad hace ya tiempo que pasaron.

Es que ese es el problema principal de tener un calendario solar, que medimos el año por la suma de ciclos cortos como unidad estándar. ¿Y cuántos ciclos? Pueees… déjame pensar… pues van a ser 365, que es un número redondo y exacto allá donde los haya, es más, como no quiero que sean 365 exactos van a ser 365 y seis horas y media, que así es más divertido a la hora de reajustar los horarios en invierno y en verano. Además, esto último es cierto, porque pensad que adelantamos o retrasamos una hora el reloj dependiendo del solsticio o equinoccio que toque pero en realidad ya llevamos unas cuantas horas de diferencia en el cuerpo. Y si no que nos lo digan cuando retrasamos una hora el reloj y pensamos que vamos a poder dormir una hora más… pero luego nos acostamos más tarde que antes y perdemos una hora de sueño. Al menos a mí me pasa todos los años y por eso cada cuatro años necesito un año bisiesto, para recuperar el sueño perdido sobre todo.

*Al menos Alfredo agradecería que fuera así para no tener que sufrirlos de fuentes ajenas.

**Es como decir “lo que tú quieras” cuando alguien te pide tu opinión: enervante por la inutilidad de la respuesta ante todo.

viernes, marzo 02, 2012

Bottle instructor


¿Veis, queridos alumnos, como un pequeño fallo de pornuncianción u ortogafría puede cambiar compeltamente el significado de una expresión? ¿Quién iba a pensar que poner una O en vez de una A en la primera palabra sería tan relevante?

Gracias a Rosa Genoveva Domene Linares por crear esta pequeña obra de arte para ponerla aquí. Todos los derechos son suyos así que no hagáis nada que yo no haría (sin permiso).

A FRESH START

Nunca consigo escribir dos días seguidos. No sé cómo me las ingenio pero siempre pero el cerebro se me desconecta y la secretaria virtual(mente inútil) que tengo en la cabeza lo archiva como “no toca hoy”, por lo que acabo acordándome por la noche de madrugada cuando ya estoy intentando dormir en la cama*. No debería preocuparme tampoco mucho porque mi meta para este año, teniendo en cuenta mi jornada de trabajo, era escribir una vez a la semana y una extra al mes, pero el auténtico problema es que no se me ocurre qué contar. De ahí que no me acuerde de escribir, claro.

Es que, realmente, ¿qué escribo? “Hoy me he levantando otra vez, como todos los días, a las 7 y pico a pesar de que otra vez, como todas las noches, había un indeseable gritando abajo en la puerta del local”. Como anécdota vale, pero como costumbre no le veo la originalidad. ¿Me estoy volviendo exigente? Serían a la vejez viruelas, vaya, aunque también se suele decir que más vale tarde que nunca**. En fin, que prefiero evitar contar mi vida diaria y sólo poner lo que realmente sea interesante o lo que me diga la gente que “tengo que ponerlo en mi blog”, lo cual siempre es una ayuda, todo sea dicho.

Ya que estamos hablando de cosas poco comunes, esta noche llovió***. Sí, en Almería, y parece que algo más de lo normal pero, valga la rebuznancia, es normal puesto que ya estamos en el monzón de primavera, razón por la que cayó ayer ese “monzón” de agua. Fíjate tú que yo pensaba que con la lluvia se aguarían los ánimos de los fiesteros pero parece que las ansias etílicas de la gente que sale los jueves son impermeables. El caso es que hoy se oía incluso la música del interior del local, lo cual es raro pero no imposible porque tenían concierto, aunque tengo que decir que el grupo sonaba como un violín metido en una trituradora. Ni siquiera la lluvia puede ocultar eso, según parece, pero también parece que estamos entrando en la primavera.

*Y digo intentando porque la gente de la calle sigue expresando su opinión a gritos cuando se encuentra bajo los efectos etílicos.

**Y para seguir la deducción lógica podéis buscarla en los anteriores posts.

***Y dicho así parece que estemos diciendo en indio que percibimos algo visualmente la noche anterior.

miércoles, febrero 29, 2012

Barrera idiomática

Hoy he tenido clase con los alumnos de intercambio de África. Pensé que iba a ser difícil dado que hacía mucho que no daba clase de español a extranjeros, pero ha resultado ser… mucho más difícil de lo que yo pensaba por eso de que no me entendían cuando hablaba. No obstante, una alumna de la clase de adultos autóctonos de aquí me dio un consejo al respecto la semana pasada mientras levantaba el dedo índice con el puño cerrado: “este gesto es universal”.

DEBATE INESPERADO

Ayer se me ocurrió realizar una actividad diferente en clase por la tarde: hice una lista de proverbios antiguos dichos por personajes famosos y la leí en clase para que los alumnos expresasen en inglés su punto de vista. Bastaba con decir que estaban de acuerdo o no para completar la actividad, principalmente porque en temas personales cada uno puede tener su propio concepto de un mundo ideal, pero entonces llegamos a la cita de Jane Austen y ahí pude sentir que se mascaba la tragedia.

“Una mitad del mundo no es capaz de comprender los placeres de la otra mitad”. Dicho esto, se percibía en clase la calma que precedía a la tempestad, un silencio educado pero denso en el que las miradas se debatieron durante dos segundos por ser los primeros en dar su opinión. Cuando el diluvio de pensamientos en voz alta se me vino encima me di cuenta de que acaba de crear involuntariamente al monstruo de Frankenstein y que éste se estaba levantando para sembrar el terror por su cuenta, aunque de una manera muy educada, todo sea dicho.

La contienda se pudo resumir en “los hombres sois todos muy simples” y “las mujeres sois todas muy complicadas”, o sea, lo de siempre, pero menos mal que yo ya venía preparado con la estaca de la mediación* para soliviantar las posibles rencillas que pudieran surgir. Siendo sincero, los hombres y las mujeres no somos tan diferentes, es que hablamos en frecuencias distintas y no siempre es fácil entenderse así, por lo que una vez se establece un punto intermedio de opinión lo único que hay que hacer es llevar a ambas partes del debate al mismo para terminar la polémica… aunque también se puede decir, como profesor que soy, que ambas partes tienen razón pero ninguna la tiene al mismo tiempo, y que se quiebren la cabeza pensando qué significa eso mientras pasamos al siguiente ejercicio.

Tampoco era descartable la idea de aprender un poco de karate por si las moscas. Si tenemos en cuenta los alumnos de hoy en día a lo mejor lo ponen como asignatura obligatoria en la carrera.

*Aunque, ahora que lo pienso, las estacas son para los vampiros, pero supongo que un estacazo a tiempo ahorra un tormento.

jueves, febrero 23, 2012

Bichos

Momento de aburrición en el trabajo mientras espero que los alumnos hagan el ejercicio que les he mandado. La temática del día fue "esos pequeños bastardos que hacen que nos pique el cuerpo entero cuando uno de ellos nos da un susto", aunque aquí los he dibujado menos provocadores de hipocondria, claro.

A VECES…

Cuando las cosas van yendo bien siempre pueden torcerse, pero a veces cuando las cosas salen mal no tenemos en cuenta que pueden ir a peor. Por ejemplo, ayer me acosté más tarde de lo que suelo porque no tenía mucho sueño y me puse a hacer cosas de la casa contando con que si dormía hasta que sonase el despertador estaría descansado para el día siguiente; con lo que no contaba yo, en mi ingenuidad, era con que entre los clientes del pub de abajo habría indeseables que se pondrían a dar voces en la calle a las cinco de la mañana cuando el local cerrase. Vale que el sueño pudo más que el instinto asesino de callarle la boca con un ladrillo a la hora de hacer que me levantase de la cama, pero el daño ya estaba hecho y por ello hoy tengo unas ojeras King Size, como diría Forges.

Tras los cuidados intensivos mañaneros*, salí temprano a coger el autobús dando por hecho que el conductor nos dejaría, como todos los días, comprar el billete y sentarnos dentro mientras esperábamos a que fuera la hora de partir; el imprevisto vino cuando, para mi sorpresa y mi resfriado, vi que el autobús estaba cerrado y que los demás pasajeros estaban esperando fuera a que viniera la nueva conductora. Resignado y con frío, esperé junto al vehículo confiando en que la mujer se diera cuenta de nuestra situación y viniera a solucionarla cuanto antes, pero cuando vi que era la hora y todavía no estaba allí preferí pensar en otra cosa que no fuera la condescendencia con la que mucha gente paga hoy en día cuando los problemas no son suyos.

Al llegar a la oficina me encontré con todos los alumnos de intercambio esperando en la puerta de la clase, cosa rara porque normalmente ellos mismos abren la puerta y esperan sentados en sus respectivos sitios a que llegue el profesor, por lo que yo, basándome en cómo estaba yendo el día, ya me temí tragedia; lo normal sería que las llaves del aula estuvieran puestas en la cerradura para que cualquier profesor que fuera a utilizarla pudiera abrirla sin consultar a nadie, pero hoy, por alguna razón que desconozco** hoy las llaves no estaban en su sitio, así que no era posible entrar. Como mi barra de límite estaba ya llegando a extremos críticos, decidí buscar las llaves yo mismo a ver si estuvieran por ahí***, pero sin éxito, así que nos tocó hacer clase al aire libre, cosa que puede parecer muy bohemia en un principio, pero cuando el termómetro de fuera marca 5 grados no es tan idílica como en otras épocas del año. Así estoy hoy del resfriado, vaya.

*Quedarme cinco minutos más entre las mantas a ver si me espabilo. No falla.

**Pero que seguro que estará relacionada con el nuevo juego del Profesor Layton, “el Prof. Layton y el libro de gramática española dirigida a alumnos extranjeros desaparecido”.

***Matarile -rile –rile y todas esas cosas.

domingo, febrero 19, 2012

Cantando

Viernes antes de almorzar una niña fue a jugar, pero no pudo jugar porque tenía que cocinar. Así cocinaba, así así. Así cocinaba, así así. Así cocinaba, así así, así cocinaba que yo la vi… y no la ayudé. Bueno, el menú fue bastante sencillo: Salchichas y huevo fritos con arroz de grano redondo cocido y pacmans naranjas, todo cubierto de salsa de tomate. Cuando menos curioso.


MEDICINAS Y OTRAS LOTERÍAS

El jueves casi me ahogo tosiendo por a saber qué razón ha decidido mi garganta. De hecho, me mareé por no poder respirar durante unos segundos* a causa de la tos continua, el cuerpo simplemente no me reaccionaba y no podía tomar aire porque el impulso de mis pulmones era expulsarlo. La verdad es que lo pasé bastante mal, ya no sólo por eso de estar enfermo, sino porque por culpa de los síntomas no pude dormir bien y me acosté bastante tarde entre levantarme a beber agua y echar los pulmones por la boca… aunque no literalmente por suerte para mí. Total: al día siguiente amanezco más cansado que el anterior y con unas ojeras a juego, lo cual viene a ser casi mi día a día pero hoy de marca.

El caso es que, viendo que peligraba mi integridad física, y eso sí literalmente, cuando acabé las clases de la noche me acerqué a la farmacia más cerca a pedir algo para calmar la tos. “Lo siento. Esto no es una farmacia, es una parafarmacia”. Ajá, y ¿cuál es la diferencia? Porque si algo tan sencillo como dejar de toser perrunamente queda fuera de vuestro alcance no sé por qué ponéis la misma cruz verde en la puerta. En fin, que servidor sale conforme entró** y va a probar suerte con la farmacia que había dos calles más allá del burdo intento que acababa de visitar. “¿Algo para calmar la tos seca, por favor?” “Sí, tómese esto cada 8 horas con el estómago lleno”. Tras la transacción comercial de 15€ sin pestañear me dirigí a mi casa a cenar tranquilamente, si me lo permitían mis pulmones, y probar el mejunje que había dado esa chica tan complaciente que había detrás del mostrador.

Nada más tomármelo me dio la tos otra vez, a lo cual yo pensé que “efectivamente es un jarabe para la tos, porque la provoca instantáneamente”***, pero confié en el prospecto y dejé actuase durante la noche. Tras otra noche maravillosa de hacerme mistos los pulmones, me levanté esta mañana deseando introducir vía rectal el bote de jarabe a cierta farmacéutica que probablemente obtuvo el título en una tómbola de pueblo, además, me sentía acelerado e inconforme con todo lo que me rodeaba y no podía evitar exasperarme por los detalles más nimios. Resultado: el jarabe no sé si hará algo con la tos, pero respecto al ánimo del paciente parece que haya venido un pulpo con Parkinson a tocar todos los botones posibles para activarlos. No me extrañaría que este post fuera consecuencia de dicho potingue.

*Que a mí se me hicieron eternos.

**Sí, de espaldas a la calle.

***Y para los maniáticos de la limpieza diré que es maravilloso toser justo cuando estás intentando tragar un líquido en el salón de tu casa.

lunes, febrero 13, 2012

Realidad

Bien, segunda parte del cuento del pequeño Isaac. Espero que os esté gustando y que al menos os haya despertado la curiosidad por esta pequeña gran joya de los videojuegos.

EPÍLOGO

Isaac sonrió satisfecho cuando colgó el último dibujo que había hecho en la pared de su cuarto. La historia le estaba quedando muy real y le gustaba la idea de ser el protagonista de su propia aventura, incluso se había olvidado del frío que hacía en su cuarto a pesar de estar completamente desnudo. Le venía bien distraer la mente ahora que estaba encerrado en su habitación y la verdad es que hasta ahora este era uno de sus pasatiempos favoritos.

Sin embargo, un repentino portazo a sus espaldas le hizo palidecer al darse cuenta de su actual situación. No se atrevía a mirar por miedo a encontrar lo que ya sabía de antemano que vería, pero su cuerpo actuó por su propia cuenta si hacer caso a los llantos aterrorizados de su mente. Su madre, armada con un enorme cuchillo de carnicero lo miraba con desprecio desde la entrada de la habitación, ella sabía lo que debía hacer e Isaac sabía lo que iba a pasar, pero sobre todo sabía que no iba a poder evitarlo.

Sin poder ocultar una mueca de pánico, Isaac se acurrucó en un rincón intentando esconderse de su madre. No tenía sentido luchar, nunca podría vencerla ya que era demasiado fuerte para él. ¿Hasta aquí había llegado su joven vida? ¿Iba a ser asesinado por la misma persona que le había dado la vida? Estos pensamientos se arremolinaban en la mente de Isaac torturándolo e impidiéndole pensar en nada que no fuera una muerte horrible. Se sentía completamente impotente ante la certeza de que efectivamente iba a morir y su madre se regodeaba en ello avanzando lentamente hacia donde estaba, puesto que era evidente que el pequeño no iba a poder huir de su destino hiciera lo que hiciera.

Sin embargo, bien por un gesto superior o bien por casualidad, al pasar junto a la pared en dirección a Isaac, su madre tropezó con una de las repisas donde éste tenía sus libros para dormir. Uno se tambaleó con el movimiento y, como quien no quiere la cosa, se precipitó al vacío con tan increíble puntería que acertó en la cabeza de la mujer. Ésta permaneció con la mirada perdida durante un segundo y después se desplomó inconsciente delante de su hijo debido al golpe recibido, soltando el cuchillo en el proceso. Isaac permaneció inmóvil durante unos instantes, observando a su madre tumbada en el suelo boca arriba sin conocimiento, mientras tomaba fuerzas para ponerse en pie. Cuando lo consiguió, se acercó a recoger a su salvador y quedó muy sorprendido cuando se dio cuenta de que había sido precisamente una Biblia la que lo había salvado. “Una cosa por la otra, supongo” – pensó Isaac mientras se dirigía hacia la salida de su encierro.